Cuando empecé en el mundo del vídeo hace más de 15 años, las cámaras de vídeo costaban más de 10000€, había que ir con unos enormes y pesados cinturones para las baterías y para hacer un fundido entre dos planos necesitabas una costosisíma edición “AB roll”. Hace unos días me compre un minicámara GoPro y no puedo dejar de pensar en el enorme cambio que ha sufrido la industria del vídeo en este tiempo.
La GoPro es una camarita que ocupa apenas la mitad de una cajetilla de tabaco y es capaz de grabar en alta definición, realizar timelapses, slow motion y lo que es más importante resistir las más duras condiciones de grabación que te puedas imaginar: sumergirla a 60 mts de profundidad, pegarla a un casco de esquí, sujetarla a un coche o todas aquellas situaciones extremas que se te puedan ocurrir, todo ello por un poco menos de 300€.
Eso unido a sitios como Vimeo que te permiten subir videos en alta definición hace que cualquiera con un poco de tiempo (Ah¡ el tiempo) y un poco de imaginación pueda hacer cosas fascinantes, antes reservadas a los “pros”.
Mis primeras impresionaes de la cámara es que es muy sencilla de configurar, apenas tiene opciones, y que vale para cosas muy concretas; pero aquello para lo que esta diseñada, grabar vídeo en condiciones extremas lo ahce realmente bien.
Estas son algunas de mis primeras pruebas con la cámara
Cuando era pequeño, esperaba ansioso que llegase el fin de semana para poder jugar al baloncesto con mi equipo del colegio. Nada era comparable con aquella sensación de equipo, de disfrute colectivo que eran aquellos partidos entre chavales.
Entre semana todavía recorrían por mi cabeza, las imágenes de aquella canasta fallada o aquel pase por la espalda. No jugábamos la copa de Europa, pero nuestra ilusión y nuestro amor por el juego eran formidables. Supongo que para los deportistas profesionales al principio también se trataba de eso, de disfrutar con los amigos Y de sentirse el mas importante del mundo con cada gol o cada canasta. En algún punto del camino hacia la madurez, vamos perdiendo esa ilusión, dejamos de disfrutar y nos convertimos e hinchas de tal o cual equipo; discutimos, nos enfadamos y de vez en cuando disfrutamos de las victorias de nuestro equipo, pero ¿Qué queda de nuestro amor por el juego? De ese disfrute por la competición, de pertenencia a un grupo. Para algunas personas, eso todavía existe, es el caso de Norm Maxwell, un “All Black” que cambió su Nueva Zelanda natal por Galicia. Buscando un poco de pureza en su deporte, tratando de descubrir de nuevo el amor por el juego.
Si como yo de vez en cuando también echas de menos ese sentimiento perdido de la niñez, no deberían perder este documental del gran “Informe Robinson“.
Hoop Dreams es un documental que analiza la realidad social de los suburbios de la ciudad de Chicago a través de los sueños y esperanzas que dos chicos: William Gates y Arthur Agee tienen puestos en el mundo del baloncesto
Allá por los años ochenta (buf que lejos quedan) yo era un crío que flipaba con la NBA. Todas las meses esperaba a que saliera la revista “nuevo basket” para poder ver las fotos de esos tipos; que para mi eran como superhéroes . Unos años más tarde, televisión española con el gran Ramón Trecet, se atrevió a emitir partidos de la NBA y aquellos héroes de las fotografías tomaron movimiento: ¡Cómo jugaban! ¡Qué cosas eran capaces de hacer dentro de una cancha!.
Tengo 39 años y he visto perder a España de todos los colores y formas posibles, fallando un penalti contra Bélgica, de un gol de falta porque Michel apartó la cabeza, por un arbitro gandúl (Al Gandhur) o cagándola directamente en el mundial de España, mi catálogo de decepciones esta completo con la selección. Creo [...]
82 partidos de liga regular y 23 de PlayOff para jugarte toda una temporada en apenas 4 minutos. El deporte se convierte a veces en todo aquello que el arte querría ser: bello impredecible, excitante: son las finales de la NBA curso baloncestístico 2009-2010 (Andres Montes dixit) Y la mejor conferencia de prensa de la [...]
Definición de éxito: Paz interior alcanzada sólo a través de la autosatisfacción de saber que hiciste el esfuerzo de hacer lo mejor de lo que eres capaz Probablemente pensarás que se trata de una de esas frases que lanza un entrenador “perdedor” para tratar de justificar una derrota, una serie de derrotas o toda una [...]
Soy del Madrid, aunque en estos momentos hay que decirlo un poco bajito y como susurrando, para que la gente no se ría de mi por la calle. Abro los emails suplicando que no haya más chistes del “Olympique Lyonnais” y procuro saltarme la información deportiva de las cadenas de televisión, aunque realmente esto ya [...]